Dime qué sientes y en quién piensas. Dime quién se cuela en tus sueños cada noche y dibuja esa perfecta sonrisa. Dime qué siente tu corazón cuando hablas con él y cuando ves su foto. Dime, ¿has amado tanto a alguien alguna vez como para sentir que se va tu vida en ello? ¿Tanto que si no es por esa persona tu existencia se pone en duda? Tal vez deberías probarlo. Quizá así no hagan falta manuales y logres entenderme.
Dime si cuando estás con él no piensas en nadie más. Dime si cuando te habla te pasarías horas y horas escuchando su voz, si no te importa cuánto hable mientras te hable solo a ti. Dime si aún sueñas con olvidar todo lo sucedido, si te arrepientes de fallar, si ansías borrar el pasado para dibujar un nuevo futuro, si quieres que sea él quien te ayude a sanar tus heridas. Dime si no os pensáis en la distancia, si alguna vez lo echas de menos como él lo hace contigo. Dime si no te mueres de ganas de tenerlo a un par de centímetros y no poder resistirte a besar sus labios, a comerle la boca y dejar que él sea ese mar ajetreado que acaricia cada poro de tu piel. Dime si no es él el escritor perfecto para vuestra historia llena de imperfecciones. Dime si su mirada no te toca y acaricia tu alma, si cuando agachas tus ojos no deseas que te estreche entre sus brazos y te diga: <<Tranquila, todo va a salir bien >>.
Dime si no es todo esto lo que en realidad deseas. Dime que no, que todo es cosa mía, que solo soy yo quién quiere lo que digo y entonces todo terminará como todo termina, con un punto y final.
Jonathan Montoya García
No hay comentarios:
Publicar un comentario