miércoles, 27 de julio de 2016

Qué ganas tengo de ti...


Qué ganas de oír en tu boca un “no te voy a dejar ir”, un “lo siento, me equivoqué”. Qué ganas tengo de leer de tu puño y letra un “te amo” o que simplemente grabes nuestra fecha con tinta imborrable en las paredes más fuertes, casi indestructibles. 
Qué ganas tengo de recibir una llamada tuya y dediques tus horas a escuchar mi voz. Qué ganas tengo de que al coger mi mano la aprietes tan fuerte que jamás pueda soltarme, tan fuerte que nuestros dedos se líen, que mi pulgar se confunda con tu índice. 
Qué ganas tengo de cerrar los ojos en un ocaso perfecto y que tú estés ahí, poniéndote el pijama. Qué ganas tengo de abrir los ojos en el más fresco de los albas y que sigas estando ahí, cepillándote los dientes recién levantada. Qué ganas tengo de sentir cómo tu piel se eriza con cada curva que mis manos trazan sobre tu cuerpo. 
Qué ganas tengo de tenerte ganas y hacer explotar cientos de fuegos artificiales con cada beso, siguiendo el ritmo que marcan los acelerados latidos del que manda, tocando el cielo en cada grito, fundiéndonos en único ser. Qué ganas tengo de que tengas ganas. Qué ganas tengo de ti.



 Jonathan Montoya García