No dejes que cierre los ojos. Tengo tiempo y hoy seré tuyo.
Me dijeron que no tenías botón de pausa, y yo no quiero un stop, dejemos el
play en marcha y despójate del top. Lleva tus manos de viaje, haz las maletas,
mi cuerpo te espera. Un paisaje sin fin, no temas perderte porque si lo
haces yo te encontraré. Visita rincones
que en mi cuerpo aún están por descubrir, explora sin límites, es otra la forma
de vivir.
No te demores y trae de vuelta lo que un día perdiste. No quiero objetos de recuerdo porque solo recuerdo la figura de tus besos. Vuelve tus labios hasta aquí, justo donde cobran color y forma mis palabras. Hazme volverlos a sentir, tus labios, esos besos que me hicieron revivir.
La naturaleza nos dio cinco sentidos para algo y hoy sé que
los míos están hechos para ti. Vista de lince que me ayude a contemplarte, un
olfato con el que me embriague el aroma del perfume de tu piel. Un oído fino,
sensible, con el que se alegre el corazón al escuchar tu voz. Un tacto con el
que mis caricias sean el abrigo de tus noches y un gusto perfecto, exquisito
con el que degustar tu exquisito manjar.
Y estás ahí, dispuesta a darlo todo y a dejarte hacer. Los
termómetros a punto de estallar, gotas de pasión desenfrenada recorren nuestras
espaldas. Locura, tensión, rienda suelta a nuestro amor.
No dejes que cierre los ojos. Tengo tiempo y hoy seré tuyo.
Jonathan Montoya García