Hoy me senté frente al papel y no supe qué decirle, qué contarle. Pero yo no sé disimular y él me preguntó. Sabía que algo ocupaba mis pensamientos y que echaba de menos mi sonrisa, mis ganas de vivir. Así que dejé que fuera mi corazón quien hablara.
Querido papel. Querido sueño,
Bendita la hora que decidí agarrar esta pluma y transformar en palabras lo que guardo por dentro.
No sé cómo puedo explicarte a ti lo que para mí es inexplicable. Cómo hilvanar mis palabras igual que lo hace mi madre al confeccionar sus prendas de vestir. No me digas nada, deja que sea yo quien hable.
Al despertar mi ventana brilla y me asomo a ella. Me ciega el brillo del Sol. ¿El Sol? No, no lo es. Eres tú. No quiero borrar de mi mirada tu sonrisa, no quiero salir después de comer y caminar sin ti de la mano. No quiero verte en mis sueños solamente, quiero verte al soñar despierto. Quiero pensar que cuando me dices que no somos nada entonces somos algo. Quiero que todo tenga sentido, cuando me hablas y yo suspiro, cuando por muy lejos que esté sé que siempre estarás conmigo. Quiero buscar esa esperanza que dice ser lo último que se pierde. Esa esperanza que me dé fuerza y devuelva mis ganas de vivir. Quiero que seas tú quien abra la puerta cuando sea yo quien llame. Quiero escuchar de tus labios un te quiero, no igual, pero sí parecido a los que yo te regalé. Quiero acostar tu cansancio, dormir tu tristeza y despertar tu mirada, tu sonrisa y tu locura de cada día. Quiero dejar de lidiar con las ganas que tengo de besarte. Quiero hacerte feliz. Quiero que te celes cuando te hable de otras y otras hablen de mí. Quiero que tu orgullo rebose por todos tus costados cuando te digan: "Que suerte tienes de estar con él". Quiero ver cómo las agujas del reloj se mueven en círculos, cómo el tiempo pasa y pasa contigo a mi lado. Quiero mirarte de arriba a abajo y morderme el labio inferior. Quiero tus susurros en mi oreja y tus besos en mi espalda. Quiero que toquemos el cielo al tocarnos los labios.Y es que al fin y al cabo, te quiero a ti.
No sé qué más decir. El resto te lo dice la ilusión de mis ojos al mirarte, los nervios en mis labios cuando quieren besarte y el sudor de mi frente cuando mi corazón ansía amarte.
Desconozco cuánto tiempo más podré esperar. Pero si es para esperarte a ti no me importa cuánto tiempo sea. Querido papel, querido sueño.
Jonathan Montoya García
quin blog més interessant jonathan, felicitats!!!
ResponderEliminarquin blog més interessant jonathan, felicitats!!!
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