+ Hola.
- Buenas.
+ ¿Qué tal estás? ¿Qué haces?
- Bien, gracias. Pues esperar.
+ ¿Esperar?
Esperar a que caiga la última hoja del árbol que contemplo,
esperar a que caiga el Sol para ver ese perfecto atardecer
y poder ver mi tranquilidad.
Esperar la noche para sonreír a la luna
con la esperanza de que ella haga lo mismo conmigo.
Esperar a que se detengan las agujas del reloj
en el justo instante de leer sus palabras, de escuchar su voz
y de ver la mirada que me devuelve a la vida,
la vida que siempre soñé con vivir.
Esperar a que el mar regrese al marinero
que vuelve tras un largo y solitario viaje
consciente de encontrar a su musa en el puerto de Ayamonte.
Esperar a que el cielo vuelva a ser azul
y mi piel seque sus lágrimas de cada noche.
Esperar a que el amor por una vez
me diga sí en vez de no.
Jonathan Montoya García
Esperar a que el mar regrese al marinero
que vuelve tras un largo y solitario viaje
consciente de encontrar a su musa en el puerto de Ayamonte.
Esperar a que el cielo vuelva a ser azul
y mi piel seque sus lágrimas de cada noche.
Esperar a que el amor por una vez
me diga sí en vez de no.
Jonathan Montoya García
No hay comentarios:
Publicar un comentario